viernes, 14 de septiembre de 2018

Hablar de lo que no se sabe

Es inevitable que luego de escuchar a una congresista hablar de lo que no sabe y porfiar en ello, me venga a la mente una anécdota con unos compañeros universitarios. Hace varios años existía un local llamado Palos de Moguer, se encontraba cerca del óvalo Gutiérrez. Acogedor restaurante que ofrecía cerveza artesanal en cinco variedades. De Lunes a Jueves hasta las 7 pm había la oferta del dos por uno. Dos chops de cualquiera de estas cervezas por diez soles. Eso era irresistiblemente tentador. Así que fuimos en diversas oportunidades. Una tarde de setiembre -lo recuerdo por el fresco calor de dicho día- hablamos de diversos temas. Al rato , dos de ellos no dejaban de citar nombres de autores cada vez que querían sustentar una idea. Práctica que no critico, más bien la considero ideal, sin embargo, ese día no pararon de hacerlo cuando discutían sobre el libro "Ser y Tiempo" de Martín Heidegger. Así que todo era: "Heidegger dijo esto o dijo lo otro".Habrán pasado quince minutos en los cuales ambos se peleaban por lo que en realidad quiso decir el autor en tal o cual pasaje. Yo solamente los miraba como se sigue a una pelota de tenis durante un partido. Mi cerveza se acababa inquietándome la idea de terminar mi vaso en una conversación que me parecía sofocante y agotadora, y de la que por cierto no era parte. En un momento comenzaron a alzar la voz y eso me terminó de incomodar. Al final decidí intervenir y les dije: "¡Oigan!, quiero que me digan algo: ¿han leído el libro?" Ambos me miraron fijamente y me dijeron tímidamente que no. Entonces les dije que era absurdo discutir de algo que no se había leído. Sería bueno decir que ahí terminó todo y ya. Pero como eran huesos duros de roer, comenzó otra discusión sobre que no es necesario leer el libro sino las interpretaciones sobre este y que es hasta más importante y bla, bla, bla. Igual terminé tomándome mis cervezas artesanales en oferta escuchando toda esa perorata, sin embargo, yo me perdía en mis pensamientos tratando de recrear ese silencio vergonzoso que les pude sacar aunque sea por unos segundos al exponer su pequeña ignorancia.

Sectas y milagros absurdos

En un ejercicio por encontrar las razones por las que un individuo pueda creer en los milagros que nos muestran las sectas religiosas, uno explora en la propia personalidad y los recuerdos. A los siete años, me gustaba ver programas de televisión que hablaban de fantasmas u otras cuestiones paranormales. Era fanático de Un Paso al Más Allá y Galería Nocturna (La Hora Macabra) y otros más. En una ocasión, en un sábado por la noche en el que mis padres habían ido a una reunión, me quedé con mi abuela viendo la televisión. Trataba sobre la reencarnación y puedo decir con seguridad que era la primera vez que escuchaba sobre eso. Canal 7 lo transmitía. En una escena, se veía a una mujer durmiendo y sobre ella aparecía una nube blanca que flotaba. Eso fue tan impresionante para mí porque al no entender a cabalidad lo que narraba el locutor, pensé con seguridad que era el alma de un ser humano. Yo estaba sentado en el suelo y mi abuela en una silla. Volteé a mirarla y ella estaba dormida. Entonces con gritos le dije: "¡abuelita, acabo de ver un espíritu en la tv!, ¡es verdad, los fantasmas existen!" Ella me dijo que cómo va ser cierto eso, que eso es televisión. Pero no, yo porfié una y otra vez. Con el pasar de los años me percaté de mi ingenuidad sorprendiéndome de cómo pude estar tan seguro de aquello. Sonaba tan convincente que mis pequeños amigos del colegio me terminaron creyendo.

Moraleja: hay que tener la cabeza de chorlito o la mentalidad de un niño de ocho años para pensar en esas sonseras. Ojo, no hablo de creer en el alma humana, sino en la forma tan cándida en la que te lo presentan.

Robocop y las redes sociales

En el último remake de la película Robocop se plantea un tema interesante. El humano insertado con componentes mecánicos no puede ser tan rápido al disparar como un robot. En los duelos la máquina termina siendo más letal que el ser mitad hombre. Se percatan que el cerebro humano es lo que lo hace más lento. Que el resto de humanidad que todavía posee le hace demorarse milésimas de segundo antes de apretar el gatillo ya que es en ese tiempo que el debate mental sobre lo que es correcto e incorrecto lo hace dudar sobre si debe disparar o no. Sin embargo, en las redes sociales veo que esas milésimas de segundo no son utilizadas, leo cada idiotez que me hace preguntarme si en realidad estamos aprovechando esas milésimas de segundo para pensar en la pertinencia de lo que publicamos o escribimos. Y si estamos desperdiciando el único vestigio de humanidad que podemos mostrar en este espacio virtual, pues si no lo hacemos, ¿qué nos diferencia de un virus informático?

domingo, 22 de julio de 2018

Lecciones extracurriculares

No sorprende la corrupción del sistema judicial. Todo profesional del Derecho sabe eso desde estudiante.Sin embargo, en las universidades no se la menciona con sinceridad. Si se toca el tema, se hace con cierto cinismo, tangencialmente y hasta en un tono de broma. La primera vez que practiqué en un estudio de abogados, el mismo primer día, la función con la que estrené mi espíritu jurídico fue acompañar a un abogado a ir a un juzgado y luego, a una comisaría. ¿Para qué fuimos?, pues para llevarles artículos de oficina a ambas dependencias. El abogado me contó las carencias de estas instituciones y que los mismos funcionarios debían financiarlas si es que no tenían los insumos para cumplir con sus deberes. Así que él les hacía "un favor" comprando estas cosas para que ellos después también le devolvieran ese "favor". Esa primera lección me hizo saber más de la diferencia entre el Derecho, la abogacía y la mutación jurídica que se ejerce en el país. Lecciones más descarnadas que las que me podían dar todos los tomos de Díez-Picazo, Recaséns Siches o Manuel Albaladejo.

Al final de una clase me acerqué a un profesor de Derecho Procesal Penal para comentarle un tema de coyuntura política porque quería una opinión al respecto. Solo me respondió con un: "yo creo que eso es obvio señor Luján, ¿usted es inteligente?, si lo es, ya tiene su respuesta". Y lo repitió una vez más mientras sujetaba su maletín y abandonaba el salón. No comprendí esa actitud distante, aunque meses después supe la razón. El profesor era miembro del grupo de jueces cuestionados por esa decisión de la que yo le pedí opinión. Claro, en ese momento yo no lo sabía y hasta me sentí avergonzado por haberlo cuestionado tan directamente.
Siempre el tema político era descartado por muchos maestros. Nunca quisieron ser interrogados y en diferentes circunstancias cancelaban cualquier intento de debatir el tema. La corrupción judicial no era materia y tampoco era algo que a los alumnos les preocupara mucho. Ahí aprendí que no todos los que estudian Derecho lo hacen para defenderlo, sino que también quieren su tajada, sacar ventaja de lo que están aprendiendo. Eso sí, nunca faltaron los alumnos que se atrevían de cuando en cuando a señalar al rey desnudo. Esas siempre fueron las mejores clases.

viernes, 13 de julio de 2018

Reflexión mínima futbolera

Uno ve lo que quiere aunque el asunto sea más que evidente. Ser objetivo no es suficiente porque está cubierto con emociones de las que es difícil zafar bajo determinadas circunstancias. Y ahora que estoy con la mentalidad futbolera mientras dura el Mundial, es inevitable pensar en las cosas que a veces observaba cuando me tocaba estar en una cancha de fútbol o fulbito en la universidad.
Cuando uno jugaba con otros compañeros, se hacían equipos y se distribuían de tal forma que en los dos lados hubieran igual cantidad de personas. Era lo más lógico. Cuando nos retaban y en el equipo rival faltaba uno, se cedía a uno de nosotros para que vaya al contrincante.

Yo no tenía la voz cantante porque los líderes siempre eran otros. Así que ellos decidían siempre o aceptaban la partida de uno de nosotros al equipo rival. Un jugador que siempre estaba de nuestro bando era un muchacho muy hábil y a mi parecer, era un plus tenerlo en el equipo. Sin embargo, cuando sucedía estos inconvenientes de tener al rival incompleto, decidían que él se vaya al otro equipo o no hicieran resistencia cuando él se mostraba voluntario para irse. Yo desde el otro extremo renegaba, gritaba, reclamaba diciendo que no deberían permitir eso porque nos colocaban en una evidente desventaja. Pero no me hacían caso. Les explicaba que era el que tenía más visión de la cancha, que encontraba espacios para el pase, sabía parar la pelota en el aire con precisión, dribleaba con facilidad y tenía una cabeza fría impresionante. Un jugador silencioso, pero letal. Podía hacer del equipo rival un equipo eficiente. Me consta. Hizo que nos ganaran un grupo de papanatas en varias circunstancias. Y la verdad es que cada vez que jugaba en contra, perdíamos.
Siempre hice hincapié en ese detalle pero nunca encontré respuesta. No sé si alguna vez alguien me contestó, pero la mayoría de veces era silencio de mi equipo ante mis observaciones y de él mismo ante mis reclamos. O quizás me dijeron algo que no me convenció y por eso no lo recuerdo.
¿Qué podía pasar en la cabeza de los jugadores o este jugador? Es un enigma que aún me atormenta.






🤔🙄😟

Campeones mundiales del nacionalismo


Ahora resulta que se critica en nacionalismo croata y se prefiere la variedad étnica francesa cuando queremos alentar a un equipo de fútbol. No hay que simplificar estos asuntos porque son más complejos de lo que parecen. Imaginen una nación a la que reprimen su identidad por cuarenta años y cuando se quieren separar de su represor les meten tanques y los matan. ¿Qué hace un pueblo cuando otro alude a su nacionalismo para hacerte desaparecer? ¿Alentar la diversidad, la tolerancia, la pacífica convivencia? Que yo sepa, por ejemplo, en las guerras en las zonas de los Balcanes, Croacia no invadió Serbia, ni Bosnia para someter a los demás a su voluntad. Qué generaciones de croatas habrán sido criados en medio del odio y la muerte. ¿Qué va exacerbar una bandera en un equipo de fútbol luego de la masacre de la que fueron víctimas? ¿Un himno huachafo o una marinera festiva? ¿Todos quieren que el fútbol se festeje con bailes de postal y la buena onda?¿En qué mundo viven?
¿Francia?, país multiétnico. Bien por esos chicos que a pesar de vivir en un país discriminador y racista, que se resiste hasta de reconocerlos en toda su dimensión como franceses, intentan darle una alegría a una nación que los desprecia. Claro, hinchemos por un país que celebrará el gol de un hijo de inmigrantes, pero cuando ese mismo hijo vaya a pedir un derecho, lo tratarán como ciudadano de segunda clase.
Yo le voy a Croacia por una simple razón. ¿Qué lección le dio a Francia la Copa del mundo del 98? Esa selección capitaneada por uno de los mejores jugadores de la historia como fue Zidane. Un jugador de origen argelino. Copa del Mundo que el presidente Jacques Chirac dijo que era el triunfo de una Francia “tricolor y multicolor", pero luego qué pasó... ¿qué posición ocupa la extrema derecha en Francia en los últimos años?
Ahora dirán: criticas el nacionalismo francés y apoyas a una Croacia con tendencias nacionalistas. Eso sería una exageración. Croacia es un país joven, intenta reafirmar su identidad luego de que muchas naciones los han sometido por centurias. Decir que apoyar a Croacia es apoyar a los herederos de la Ustacha es una payasada y de un dramatismo ridículo.
Al final, solo es fútbol. Qué lección le dará a una nación como Croacia ganar una copa del mundo, pues no lo sé. ¿Qué le dio a España? Por decir algo, durante el Mundial de 2010, las causas separatistas se enfriaron. Todos se sintieron españoles y eso no es poco.

jueves, 28 de junio de 2018

La eliminación alemana y las conspiraciones mundiales.

Las teorías de las conspiraciones son divertidas. Sin embargo, algunas veces arañan la verdad, aunque sea por un hilo. La eliminación de Alemania del Mundial de Rusia no ha sido extraña para algunas voces. Más aún, no ha sido nada raro que EEUU no haya clasificado. Su no clasificación ha sido contra todo pronóstico, considerando la gran inversión económica que medios de comunicación y empresas gringas ya habían hecho. Algunos especulaban que la Fifa presionó para que no asista a este campeonato luego de que este país sea el que provocara con sus investigaciones el Fifagate.

En fin, otro asunto es la participación de Alemania en este Mundial. Recordemos que Unión Soviética no asistió a Alemania 74 y no precisamente por no clasificar en la cancha, sino que se resistió a jugar en Chile el partido de vuelta por cuestiones de seguridad. Así, en un vergonzoso partido, Chile jugó solo en su estadio y aseguró su clasificación. Rusia a Alemania 2006 no clasificó. Ahora, qué tiene que ver con esto. Que quizás se le haya pedido que este país no vaya a Rusia, pero al ser el último campeón del mundo y de la copa Confederaciones (realizada en Rusia) como que no tuvo alternativa. Lo más salomónico era que se vaya en primera ronda y así lo hizo. Es raro que luego de mostrar un fútbol de tan alto nivel antes del Mundial, haya jugado con tanta imprecisión y falta de estrategia. Ya hemos sido testigos que la pasión futbolera sobrepasa las tribunas. No crea conflictos directos, sino que incuba resentimientos profundos. Una goleada puede ser tan ofensiva como una pérdida territorial en un conflicto bélico.

La fuerzas oscuras de la Fifa vuelven a cubrir el Mundial con su manto de intrigas. Desde tiempos inmemoriables los mundiales han tenido cuestiones poco claras que ni el VAR podrá despejar. 😂🤔😲😵

Descansan bajo la arena de Edward Chauca

La idea de la muerte no está en ella misma. Luego de fallecer, en nosotros no queda más que la nada. Así, todo aquello que reflexionamos o i...