lunes, 7 de febrero de 2011

X / Y sobre los emprendedores y las profesiones


X: Y cuándo dejaremos de ser pobres, parece que nos dicen que salimos de la pobreza pero nadie nos dice cómo, de dónde proviene todo ese optimismo, es que de algo nos estamos perdiendo.

Y: Aparentemente sí, acaso crees que el hecho de no tener un centavo en el bolsillo sea una consecuencia de que en realidad nos están engañando, la idea del sistema capitalista es que el dinero se encuentra en nuestras narices y para obtenerlo debemos de ingeniárnoslas.

X: Eso no me parece muy justo, ¿no crees?

Y: ¿Justo? Y de cuando acá el obtener dinero está basado en la justicia, sabes muy bien que quienes más riqueza poseen son los que mayor beneficio le han sacado a la vida. El capital de los empresarios está sostenido en actividades pasadas ilícitas. Recuerdo que hace unos años, un “emprendedor”, así le dicen, me confesó que la única manera de tener un capital que pueda servir para iniciar una negocio  provenía del contrabando o de la piratería, al menos así era a mediados de los 90s. Pensando en eso, podemos partir de la premisa que para obtener grandes riquezas debes pasar por los derechos de los demás, el no pagar impuestos hace que algunos hospitales o escuelas del Estado no dispongan de los suficientes fondos para cumplir sus cometidos. Mientras que el empresario se mete al bolsillo lo evadido para tener una mejor casa y una piscina, por el otro lado, los dependientes de los servicios del Estado les faltan pastillas o carpetas decentes para las aulas…

X: Tienes razón, pero no generalicemos, deben de haber casos en el que la riqueza sea producto de actos de justicia. Mira, la idea de ser un emprendedor, ya que lo citas, es el de trabajar duro para obtener la mayor cantidad de ganancias, por ende, la consecuencia de eso es la riqueza. Sin embargo, eso no quita que existan otros que sin hacer tal esfuerzo tengan tanto dinero como el que sí lo hace. Cuando me refería a la injusticia justamente era para quienes no tengan ese espíritu emprendedor.

Y: ¿Acaso no todos debemos de tener un espíritu emprendedor?, esa no es la idea de todo sociedad que desee salir de la pobreza, canalizar el conocimiento personal hasta obtener la mayor cantidad de ganancia.

X: De acuerdo, pero esta no es una máxima del desarrollo, recuerdo haber leído en algún lugar que los países ricos tienen una proporción muy baja de emprendedores… ¿Cómo explicas esto?

Y: No lo sé.

X: Mencionaba que “a más emprendedores, más pobreza económica nacional”, ¿Interesante, no?

Y: Sigo sin entender…

X: Espera a que termine… si hay más emprendedores, más personas querrán iniciar sus propios negocios, eso generará la creación de muchas microempresas y habrá más empresas que se dediquen al mismo rubro, en consecuencia la competencia será más fuerte, eso llevará a que muchos tengan que disminuir sus precios cayendo las ganancias y reduciéndose la calidad de vida de los dueños de estos negocios, sin mencionar a la informalidad que trae eso.  No olvidemos que la idea de tener tu propia empresa nace porque simplemente de otra manera no puedes obtener dinero. De ser un asalariado - como andan las leyes- no recibirás un adecuado pago, no se respetarán tus derechos laborales.

Estos pequeños negocios operan con poco capital, baja productividad y competitividad, sobreviviendo a duras penas unos pocos años…

Y: Y qué hay de los que desean ser emprendedores, tú hablas de aquellos a los que no les queda otra opción con si fuera un calvario que se encuentran condenados a sufrir. Podemos hallar ejemplos exitosos, de personas que al cabo de 10 años ya son dueños de restaurantes luego de haber comenzado con una carretilla, ¿Acaso eso no es bueno?

X: Claro, no sería correcto generalizarlo porque parecería que manipulo la realidad para justificar mi punto de vista. Más aún, a este emprendimiento le debemos el desarrollo de muchas ciencias. Lo crítico es que se le dé un valor absoluto a la idea de tener tu propio negocio cuando la verdad es que esta nace por la necesidad y no tener más opción que hacer lo que se pueda…

Y: La adversidad siempre es el mejor estímulo para enfrentar nuevos desafíos.

X: Estoy de acuerdo, sin embargo, enaltecer el concepto del emprendimiento sin considerar otros factores importantes puede ocasionar la pérdida de la brújula de lo que realmente puede significar la realización personal.

Y: ¿Qué otros factores?

X: Los que implican la realización de ser humano como un ser digno y con valores, dedicado al desarrollo de otras actividades que no tengan nada que ver con ganar dinero. Es decir, actualmente para tener una vida decente todos tenemos que ser comerciantes, vendedores de bienes o de servicios ya que la explotación laboral y la inestabilidad generan la inconformidad, no quedando otra opción que hacer nuestro propio negocio. De no decidirse hacer eso, estaremos considerados dentro de lo que se denomina "cholo barato". (Y este no es solo aquél que recibe la remuneración mínima, sino es también aquel que de sueldo no recibe ni el uno por ciento de lo que le hace ganar a sus empleadores).

Una situación dramática porque nos dicen indirectamente que el mercado nos pondrá en el lugar que merecemos, y me pregunto: ¿Qué hay de los trabajos que no pueden independizarse, aquellos que requieren otro tipo de capacidades?, ¿Qué hay de la educación, de la medicina, de la investigación científica o social, literatura, etc.?

La única opción y recomendación que resuena en el sistema económico y social es: "Si quieres tener dinero como profesor, ten tu propia academia o colegio, si lo deseas como médico, ten tu propia clínica, etc.?

Nos terminaremos convirtiendo en mercachifles de nuestra propia profesión.

Y: La realidad es que la necesidad de emprendedores sea sólo en una etapa inicial de la recuperación económica en un país, de mantenerse luego de muchos años es indicador de que algo se está haciendo mal.

Comprendo lo que afirmas, aunque la verdad es que siempre querremos más, nunca nos conformamos con lo que tenemos. El hecho de tener familia, personas que dependan de uno, hace que nazca en nosotros la angustia por tener lo más que podemos con el oficio que practicamos. Sería antihumano creer que alguno de nosotros no se le mueva ni una ceja al ver que al vecino le va mejor, viendo que el otro adquiere poder monetario en detrimento del nuestro…

X: Si bien hay algunos que le encuentran una virtud a la codicia, no quiere decir que todos debemos pensar así.

Y: No es encontrarle una virtud, sino que sería imposible asumir que la acumulación de riqueza no es necesaria para el hombre. Un empresario, de no tener ese espíritu codicioso, no podría pagar los sueldos al ser su negocio poco competitivo.

X: Vamos bien porque no colisionamos en pareceres, lo que afirmo es que el valor de cada sociedad debe de resguardar  las diferentes maneras de ganarse la vida. Una nula conciencia social, es decir de responsabilidad por asumir deberes a favor de la cultura o la ciencia, deforma los principios de cada profesión. ¿No vemos como las empresas farmacéuticas dedican cientos de miles de dólares en encontrar medicamentos más eficaces para el tratamiento estético o la impotencia, en vez de invertirlos en investigaciones para la cura del cáncer? Esa es una prueba de lo mercader que pueden ser aquellos que usan las profesiones para llenarse los bolsillos.

El dinero está sobrevalorado, se tiene la creencia que eso es lo que comemos y queremos, y si bien es cierto en parte, no es culpa nuestra que esto sea así.

Y: Ya te capto, qué sea emprendedor quien sea consciente de que le gusta el dinero y no por necesidad…

X: Así es, vemos muchos malos emprendedores no por su falta de muñeca empresarial, sino porque sencillamente les cuesta entender que su profesión la tengan que vender al mejor postor, quedándose sin su poco capital o llenándose de deudas. Todo tiene su límite, decir que los problemas del hombre se resuelven con emprendimiento puede echar a perder toda una vida.

Y: No querrás decir que nosotros ya echamos a perder la nuestra.

X: Me temo que sí…


¿Realmente es importante realizar una antología poética en el Perú?


Hace unas semanas salieron los resultados de una investigación realizada por la Universidad de Lima, en ella se consultó a un grupo de especialistas sobre lo mejor de la poesía peruana, naturalmente la selección generó controversia entre un grupo de escritores de la célebre agrupación poética llamada Hora Zero, remarcando una serie de observaciones y objeciones a la elección de esta antología. Lamentablemente, en un país que se caracteriza por el escaso reconocimiento en cualquiera de las ramas que aquí se desarrollen, sea literaria, artística o científica, estos reconocimientos editoriales generan sentimientos encontrados en aquellos que no se sienten representados. Más aún porque no son el reflejo de lo que ellos consideran digno de ser destacado.

La escasez de medios de difusión de las obras artísticas o literarias genera  -ante la aparición de una que intente ser el espejo de nuestra realidad cultural- la atención de los grupos interesados. Y este es el caso de lo sucedido con un trabajo que la universidad citada ha realizado. Luego de leer los resultados, estas son mis reflexiones expuestas a los poetas que manifestaron su oposición a la manera en que se realizó dicha investigación:

“Leí la publicación de los resultados de la "antología consultada" y como dicen ustedes es arbitraria, muchos poemarios son imposibles encontrarlos en las librerías por los que un lector de poesía no podría siquiera evaluar tal selección. Más aún debido a que es casi imposible encontrar las obras completas de cada poeta y cada tiraje en muchos casos no supera los 500 ejemplares (nadie los reedita porque no se lee o no saben leer poesía en Lima)

El darle este tono de "antología consultada" peca de altanero ya que en otras palabras se dice que es una antología que "ojo, le hemos preguntado a los que más saben" y eso puede herir susceptibilidades a los poetas que tienen una trayectoria reconocida y a los lectores que admiramos y valoramos a los que no aparecen.

Si bien es cuestionada la elección, sin embargo, es elaborada por la Universidad de Lima y ellos son libres de elegir a quien quiera y de la manera que deseen (supongo que la editarán y saldrá su logo en la carátula), pero es justo y pertinente que ustedes muestren sus discrepancias para entender cuál es la naturaleza de esta.

En la poesía y la narrativa peruana siempre ha imperado el amiguismo, se lee con buena voluntad al que es amigo y con mala voluntad al desconocido. Se halaga fácilmente con la esperanza que el halagado devuelva el favor, de ahí la necesidad de elogiar desmedidamente al cercano y no tener la necesidad de hacerlo por quién no conozco. El exceso de mezquindad literaria supera de manera abismal a la generosidad. Ya de por sí, elogiar un trabajo mediocre, dándole el certificado de buena poesía porque es mi amigo, es inducir al error al lector, una estafa. Pero no creo que sean realizadas adrede estas elecciones de lo que es mejor y lo que no lo es, ya que ese "amiguismo literario" algunos lo tienen tan inoculado en su criterio que lo involucran en los asuntos más serios como cuando se les solicita su opinión profesional. Tal vez en el fondo sí crean que ellos pertenecen a un tipo de oráculo o a un Concilio de la poesía peruana,  que tienen la potestad de considerar a aquellos que no han sido seleccionados por ellos como plebeyos envidiosos al no poder entrar al parnaso de las letras.

Lo más sensato en estas circunstancias es realizar una antología por el lado de los discrepantes, pero tampoco caer en los mismos errores de la primera: el elegir a los poetas que como personas me caen bien o los elijo porque quiero caerles bien. Quizás considerar algún poemario de Carlos López Degregori sea pertinente si realmente lo merece.

Finalmente, nadie puede decir que así se escogen los mejores o así no se hace. La poesía es libre, no está condicionada a rankings, más aún, un sincero lector de poesía se zurra en estas antologías, yo puedo tener de cabecera al poemario de un amigo que no aparece en antologías porque siento que sintoniza emocionalmente conmigo o despreciar a un consagrado porque sus versos no me convencen, la poesía no sólo les pertenece a los catedráticos.

Y pensándolo bien, creo que lo más respetuoso sería eliminar del imaginario poético estas elecciones basadas en las estadísticas. Es una falta de respeto generalizar la poesía ya que su naturaleza primigenia es personal.

sábado, 5 de febrero de 2011

Los elefantes y las caídas de las dictaduras



Francisco Miro Quesada nos explica que los tiranos caen “cuando los militares dejan de apoyarlo. Un tirano solo puede estar en el poder cuando el Ejército lo sostiene. Este apoyo es imprescindible, porque el tirano es rechazado por el pueblo. Solo el temor ante represalias impide que el pueblo lo derroque. Pero cuando las Fuerzas Armadas dejan de apoyarlo, el tirano está perdido” así nos recuerda los derrocamientos violentos de Ceaucescu en Rumanía, de Mussolini  en Italia y la reciente  decisión del presidente de Egipto, Hosni Mubarak de no ir a la reelección luego de 30 años en el poder, en todos ellos está la constante de la pérdida del apoyo del ejército como principal factor de  la caída de los  regímenes dictatoriales, aunque también cita las experiencias de Hitler o Stalin, quienes justamente por contar siempre con el respaldo de sus fuerzas armadas, nunca fueron derrocados.

Y complementando  lo que nos dice este autor, creo que también se puede entender la caída de los tiranos si evocamos la génesis de cada dictadura. Cuando esta se impone, la sociedad está desorganizada, disminuida moralmente por una serie de hechos (como la pobreza, opresión social, etc.) Así el pueblo reclama por un liderazgo que cambie dicha realidad.  Es ahí cuando el dictador, apoyados por el ejército u otros países interesados, fortalece su régimen sacando ventaja del desgobierno. Usando la analogía sobre la buena memoria de los elefantes, estos cuando son domesticados por los hindúes  de pequeños les sujetan una pata a una cadena encajada al piso con una estaca para impedir que se escapen. Ellos intentan zafarse pero luego desisten ante la imposibilidad de hacerlo, así cuando grandes, a pesar de ser mucho más fuertes y capaces de liberarse de un tirón, ya no lo hacen porque recuerdan sus desafortunados primeros intentos.

Algunas sociedades, cuando comprenden que quienes los gobiernan son unos tiranos, intentan rebelarse, pero aún estas se encuentran debilitadas o desorganizadas y son reprimidas con facilidad porque aún la conciencia de tener a un tirano corrupto no es clara y general. No obstante, estos gobiernos, con el pasar de los años sufren desgastes debido a que la ilusión del poder absoluto los corrompe absolutamente, parafraseando esa expresión conocida.  Medidas flagrantemente corruptas e injustas que atentan hasta contra los principios de aquellos que les dieron todo el apoyo en un principio, como el ejército (por ejemplo, vemos que en el caso de Fujimori, pasó por encima de los méritos militares para el ascenso, dejando al mando del ejército a individuos con escaso intelecto y nulo valor, ¿qué poder puede tener un ejército así?)

Pero a las sociedades les cuesta comprender  la tiranía de su líder (de ahí que duren muchos años en el poder) y más aún de que verdaderamente ha perdido el poder que detentaba en el pasado. Una vez que el pueblo se percata de que son fuertes como los elefantes adultos, dan un tirón y se zafan fácilmente. Pues antes la pequeña estaca del dictador era suficiente para oprimir a una sociedad debilitada, sin embargo, una vez fortalecida en sus principios no duda en forcejear para liberarse de aquél que los coacciona. Es por eso que con tanta facilidad estos dictadores son extirpados del poder, una manifestación popular de unos días es suficiente para desbaratar  un régimen corrupto de muchos años (como en el caso de Túnez).

miércoles, 2 de febrero de 2011

Los Grandes Hombres


"Los grandes no están solos; de la oscuridad surgen las voces de los predecesores, claras y animosas; y por lo tanto, a través de las edades realizan un desfile imponente, orgullosos, impávidos, inconquistables. El ingresar en esta gloriosa compañía, el engrosar las filas de los que el destino no logró someter, puede no ser la felicidad: ¿pero qué significa la felicidad para aquéllos cuyas almas están llenas de esa música celestial"

(Diccionario del Hombre Contemporáneo / Bertrand Russell)

¿Y cuándo se llenó el Perú de cobardes, de buscadores de esa felicidad degenerada asociada a lo dionisíaco?, de usar la libertad para satisfacer lo instintivo y lo más lejano a las virtudes del hombre. ¿Cuándo dejamos de creer en algo que esté más allá del placer? ¿Por qué los grandes hombres de este país andan sentados tras un escritorio para luego ir a la sepultura? y lo más trágico es que en algún momento los pervertidos de corazón los quieren corromper para justificar su inmoralidad tentándolos con todo aquellos que ellos mismos no pudieron resistir, y qué dichosos son cuando los valientes caen de bruces sobre el asfalto sin pena ni gloria. De ahí que se nieguen a brindarles respeto para demostrar que su valor no conduce a nada.

Por eso un campeón sudamericano termina barriendo las calles en España, por eso soldados que expusieron su vida en Zarumilla terminan recibiendo 100 soles del Estado 60 años después y ni qué decir de los del Cenepa, andando a su suerte luego de defender algo que desde niños les dijeron que era valioso.

La única revolución que necesita este país es la que extirpe la cobardía del alma nacional porque no me resigno a creer, como dijo D.H. Lawrence, que el coraje finalmente haya abandonado a los hombres.


domingo, 23 de enero de 2011

X / Y sobre los limeños y la identidad nacional (diálogo)


Y: ¿Ya te enteraste?, le acaban de dar el Premio Nobel de Literatura a ese escritor que en una novela se preguntaba en qué momento se había jodido el Perú.

X: Ahh, jaja, ese es un huevón, cómo va decir eso si todos sabemos que este país nació jodido, solamente un burgués acomodado puede creer eso.

Y: Pero no lo niegues, antes el Perú andaba mejor…

X: ¿Mejor? No discutamos por algo en el que nadie saldrá vencedor…creer que algo está jodido es porque en el fondo se piensa que estuvo mejor ¿no? Y que algo o alguien lo echo todo a perder. Además, desde que tengo uso de razón, nunca nada estuvo bien. Nací cuando aún teníamos a un militar sentado en palacio, de niño hacía colas para el pan y la leche, miraba por la ventana por las noches para ver pasear solamente las tanquetas de los militares entre apagones y atentados… dime, ¿cómo puedo saber si en realidad nuestro país anda jodido si nunca he visto algo mejor que esto?, yo ahora lo veo mejor.

Y: No olvides que en un momento de todo aquello de lo que te quejas no lo tuvimos, la inflación, el terrorismo…

X: Las dictaduras militares, la burocracia, la corrupción siempre han estado, creo que esa idea de pensar que otros jodieron nuestro país es arcaico y etnocentrista…

Y: ¿Etnocentrista?

X: Claro, acaso no sabes que esa idea de pensar que nuestro país anda a trancas y barrancas por el camino del desarrollo parte del limeño. Siempre se vio a esta ciudad como un reinado, un castillo medieval al que toda la plebe se encontraba en la obligación de mantener. Se usó lo recursos naturales, así como la mano de obra indígena para crear estilos de vida lujosos de los holgazanes limeños. Tampoco te daré una clase de historia, si no captas lo que te digo entonces es comprensible que sigas creyendo que la realidad actual es un tragedia.

Y: Si, comprendo lo que significa y hacia dónde vas pero me parece exagerado decir que por un lado tienes a los limeños malvados y por el otro, santificas a los provincianos...

X: Ahí está otro detalle, por qué carajo tienen que decirles provincianos, ellos tiene una idiosincrasia, tradición diferentes, seguir afirmando que todos los que no tienen el estilo de vida de los capitalinos se encuentran en un escalafón menor del desarrollo es una idiotez y eso  es discriminador.

Y: Oiga, pero si Lima es la capital del país, obviamente es el centro social, político y cultural de la república, así lo ha sido desde la época virreinal, todo el desarrollo tecnológico siempre estuvo en esta ciudad antes que en otras regiones. La idea de la evolución está emparentada con el progreso, con la mejora de la calidad de vida. Si en provincias no existe nada de esto por ahora, es comprensible que tengan que adaptarse, además no hables de los limeños como si esta ciudad fuera nueva, aquí encontramos gente de todo el país, cuando hablas de limeños, ¿a quién te refieres? No dicen que Lima es una ciudad de “Todas las Sangres y todas las Lenguas”

X: Esa expresión es una huachafada, que no resiste el más mínimo análisis y más aún, no tiene nada que ver con ser peruano… 

Y: ¿Le dices huachafo a Arguedas?

X: No, sino a quienes usan esa expresión sin considerar el origen de ella, quizás no hayan leído las obras de Arguedas pero él tenía una idea candorosa de lo podía ser el Perú…

Y: La utopía arcaica…

X: Lo que quieras, pero no me refiero a eso  sino al hecho de que esa concepción es de un individuo subordinado que necesita el reconocimiento de quienes él siente superior, por eso habla de Todas las Sangres, ya que sueña con la integración nacional donde puedan convivir sin jerarquías todas las manifestaciones culturales,  las expresiones culturales del ande con las tradiciones occidentales.

Y: No le veo nada malo a esas pretensiones, es  un pensamiento progresista, no ves como en Lima esas fusiones culturales, emporios comerciales, la  revaloración de lo proveniente del ande como sus comidas y diseños, todo aquello le da una identidad al país. ¿Cómo puedes afirmar que todo ello es absurdo?, más bien creo que es una forma de sobrevivir sin perder identidad.  La idea de Arguedas era exponer el problema de la segregación y la discriminación, un problema mundial.

X: Justo lo mencionas, segregación y discriminación, ¿De dónde crees que sale dicha palabra? De una cultura poderosa que hegemónicamente se impone sobre otra, excluyendo a la otra por ser arcaica, salvaje que no contribuye en absoluto al desarrollo de la predominante y es  ahí donde resalta el pensamiento de Arguedas pues puso en el tapete: “La consideración de la cultura andina dentro del debate nacional resaltando lo valioso de tener en un mismo territorio una infinidad de cosmovisiones” como si se rogara por ser admitido por los que todo lo ponderan. En el pensamiento de Arguedas y todos aquellos que son partidarios de la integración nacional existe un complejo de inferioridad…

Y: Pero esa es la única alternativa de ser considerados, admitiendo que el nuevo sistema tiene ciertos requisitos que toda cultura alterna debe cumplir para poder ser valorado, la lucha contra el etnocentrismo parte justamente de esa premisa.

X: Mira, no estoy en desacuerdo con la idea de la integración pero sigo creyendo que esta es una idea muy capitalina proveniente de un sentimiento de culpabilidad por haber excluido a las manifestaciones culturales y la idiosincrasia de otras regiones por años,  como un pecado original que todos los nacidos en Lima -así sean los que tengamos abuelos o padres de provincias- cargamos al crecer en esta ciudad.

La necesidad del sentimiento de integración nacional no creo que lo tenga un cuzqueño, ayacuchano o un arequipeño, ellos están muy seguros de sus tradiciones, aunque las ciudades ya han comenzado a adaptarse a estos cambios culturales propios de la modernidad y la posmodernidad.

Y: Oye, pero no me definiste qué era ser un Limeño ya que hablas como si fueran blanco y negro… o cholo.

X: Ser limeño de" pura cepa" es una idea abstracta, un ideal al que se aspira, más no una comunidad y es esa idea la que estigmatiza al provinciano "chichero", a un sancochado de tradiciones provincianas. Un fenómeno parecido que suceda en provincias donde lo capitalino se conjugue con lo provinciano nadie lo llamará con un nombre despectivo más bien se intentará imitar, aquí se le dice chica a las costumbres de la periferia que invade el estilo de vida limeño.

Y: Sigues sin definir lo que significa limeño ya que más allá de los valses criollos no hay en absoluto algo que nos haga recordar ese estilo de vida del que mencionas, ya José Galvez despidió a Lima y en nosotros ha quedado la nostalgia de un pasado mejor, que de por sí nunca ha sido del todo candoroso.

X: Es complicado definirlo ya que eso nos derivaría en otra conversación sin sentido más aún cuando muchos que cholean al resto, no saben en base a qué lo hacen. “Chichean” las costumbres que consideran extrañas sin siquiera ser consciente de las suyas. Y  te reitero que esta es solamente una idea que flota en el aire, ni un sociólogo la podrá definir sin patinar en el intento.

Y: Qué de malo puede haber en que tengamos en un país una ciudad con aspiraciones a ser cosmopolita, eso más bien nos conecta al mundo, nos acerca aquello a los que otras ciudades de este mismo país no tienen acceso…

X: A lo que me refiero es que a Lima se le considera un filtro de la identidad peruana, los más interesados en crear una "identidad nacional" justamente son los limeños. Recuerdo una anécdota que me compartieron sobre un encuentro nacional de jóvenes líderes realizada en Cuzco hace ya 10 años, se hizo un ejercicio en que se unieran en grupos por provincia y se escogiera una canción propia de cada región y me contaron lo confundidos que estaban los limeños ya que fue difícil hallar alguna que fuera común a todos. En cambio para los otros eso no fue un problema.

Lima  les "lava" la cara a los provincianos que desean ser "peruanos", ya que mientras se mantengan con sus costumbres provincianas sin adaptarse a la idiosincrasia de su capital, seguirán siendo unos simples provincianos, peruanos de segunda categoría (y eso se extiende a aquellos con los mismos rasgos físicos, que en este caso, eso "no se puede lavar")

Y: Esta ya parece una conversación bizantina, le echas la culpa de todo a Lima, cuando esta no es una persona y los habitantes de ella son ciudadanos provenientes de esas provincias de las que tanto defiendes su identidad cultural. Lima es la capital…

X: No necesariamente tiene que seguir siéndolo.

Y: ¿Qué quieres decir?, que la cambiemos a otro departamento, o creemos una, como lo hicieron con Brazilia.

X: No, eso sería trasladar el problema a otra región, sugeriría una secesión, que Lima se independizara del resto de regiones.

Y: ¿Estás loco? Si  la economía de esta ciudad está basada en lo que proviene de las provincias, además se sostiene principalmente de la minería.

X: Claro, ese es el tema, en primer lugar, hay países más pequeños que la misma Lima y no tienen problemas para subsistir autónomamente, con pocos recursos naturales  y grandes conocimientos tecnológicos se han desarrollado superlativamente. Un impulso a la educación elemental como superior los ha hecho portadores de invaluables conocimientos exportables. Además, sería más saludable para la identidad nacional que busca el limeño, no podría despreciar nada que no provenga de su propio concepto de lo que se necesita para ser un ciudadano de “primera categoría”.

Mira, soy más claro en esto. Yo no estoy tan seguro que un arequipeño, ayacuchano o puneño esté tan orgullosos de Machu Picchu como lo está un Limeño.  Lo digo por las rivalidades culturales históricas entre regiones. Al único que le preocupa por tener una identidad nacional es al limeño al carecer de una propia. El limeño es el que quiere apropiarse de todas las riquezas arqueológicas, reservas naturales, cocina, flora, fauna que hay en todo el territorio para identificarse con algo, la idea de nación nace de Lima. El provinciano no tiene esa responsabilidad.

Todo estaría bien, si es que el pensamiento capitalino valorará lo proveniente del mal llamado “interior” del país, si lo considerara igual, pero no es así, el desprecio que los dirigentes políticos afincados en Lima, provengan de provincias o no –aquí vemos uno de los efectos de ese lavado de rostro del provinciano al llegar a la capital-, tienen hacia las comunidades campesinas o las indígenas es una expresión de que el sentimiento gamonalista y terrateniente aún no ha sido extirpado de la idiosincrasia nacional.

Y para concluir, creo que si Lima se independizara del Perú, nadie daría ni una lágrima de uno ni otro lado. El Perú está dividido culturalmente, en etnias, tradiciones, regiones, idiosincrasia, etc.  Sería más saludable que cada uno luche por sus propios ídolos, dejarle eso a un grupúsculo de limeños acomplejados  no le hace mucho bien a la idea de nación que se desea difundir.

Y: Eso de la independencia va estar muy complicado, justo ahora que nos comenzamos a querer más.

X: Pasará mi estimado, cuando las provincias tengan más poder económico y autonomía política, querrán mayor presencia en Lima, y cuando no se la dejen vendrá la disconformidad sincera. En el futuro, las identidades culturales de cada región se harán más fuertes para no ser absorbidas por las hegemónicas. Y justamente Lima no contribuye como pararrayos cultural ante estas, más bien les da ventajas para que ellas lleguen sin resistencia (démosle un vistazo a las producciones culturales generadas en esta ciudad, sea en literatura, teatro, arte, cine) ¿qué estándares exigimos a nuestras propias manifestaciones culturales? ¿Cómo vendemos nuestra imagen si no es para sacar alguna ganancia? Lima, como capital, todo lo degenera. Los provincianos tienen tradiciones sinceras unidas a sus creencias e idiosincrasia y no son fabricadas como la capitalina, ya lo verás.

Y: No seas apocalíptico, que no estaremos ninguno de los dos para comprobarlo.

X: Tienes razón, solo expongo mi punto de vista, de nada sirve diagnosticar una enfermedad si nadie se siente enfermo, igual no harán caso… más bien prende la radio para escuchar las noticias sobre el Nobel.


lunes, 20 de diciembre de 2010

Cine peruano: ¿Por qué no imitar el fenómeno Nollywood?

Una cuestión todavía pendiente es el impulso de la cinematografía nacional y que recientemente se ha puesto en debate por la aprobación de la Ley Procine, en la cual se hace evidente el apoyo a las grandes distribuidoras y salas de cine en desmedro del cine nacional. Más allá del debate que los expertos en esta materia puedan realizar sobre las consecuencias de una norma antojadiza para algunos intereses, no debemos olvidar que las normas en sí no son las que determinan los cambios económicos y sociales de un sector, sino que también tienen que estar aunados a las necesidades de los actores involucrados. Una ley, sea del tema que sea, no generará ningún cambio si no obedece a una necesidad real. Me refiero a cuál pudo ser el criterio de imponer un aporte obligatorio de un poco más del tres por ciento de una entrada al cine para la promoción del cine nacional si no hay un incremento de los asistentes a las salas de cine. ¿Por qué hablar de un boom del cine nacional si las películas peruanas son retiradas de las salas cinematográficas a las pocas semanas de estrenadas llevando pocos miles de espectadores en el tiempo que estuvieron en cartelera? y sólo tienen alguna receptividad en los espectadores si las cajas de resonancia exteriores –léase premio, nominación o selección- les dan algún eco corroborando su calidad. Más aún, las películas nacionales no son capaces de venderse por sí mismas porque el público peruano no tiene la necesidad de verlas. Los motivos pueden ser muchos pero nos podemos  aventurar  mencionando que los temas tratados en estas producciones tienen el objetivo de impactar en el exterior en vez de hacerlo en el Perú y no por una cuestión de complejo cultural, sino porque es ahí donde está la publicidad que necesitan para poder vivir de esta actividad. En otras palabras, el cine peruano usa su realidad, sus problemas sociales y culturales para venderse en el extranjero.


Es una actitud lógica, yo vendo mi producto donde me lo pueden comprar, de qué serviría hacer una película que sólo los peruanos la entiendan, si ellos no la van a consumir. De ahí ya planteamos un punto de partida desfavorable para el desarrollo de la industria cinematográfica peruana.

Esta introducción tiene el objetivo de proponer que se impulse un circuito cinematográfico que no dependa de estas multisalas y distribuidoras que siguen la lógica de exhibir lo que más resuena en el extranjero, intentar competir con ello linda con lo absurdo. Una alternativa sería estudiar el fenómeno del consumo de cine en el Perú, es evidentemente que resalta la piratería donde podemos encontrar películas a precios irrisorios, desde 2 a 5 soles dependiendo del lugar donde se adquiera o 15 a 20 en el caso de los Blue – Ray. El consumidor de cine se nutre de las copias que pululan impunemente por todas las calles de Lima y provincias ¿De dónde es que nace el entusiasmo por comprar televisores plasma o LCD, DVDs o sistemas Blue Ray si no hay video tiendas formales? (o pocas como Drugstore DVD), no es necesario tener un doctorado en Ciencias Sociales para deducirlo.

Es ahí donde está el mercado abundante y emergente, y como dice el dicho, si no puedes con ellos, úneteles, quiero decir que el cine peruano debe buscar su distribución en este mercado y para ser más claro lo aconsejable sería repetir el fenómeno llamado Nollywood, el cine elaborado en Nigeria, y que es considerado como el tercer mercado cinematográfico más grande del mundo después de Hollywood y Bollywood, capaz de mover cerca de 200 millones de dólares al año.

La distribución de estas películas son eminentemente en los mercados formales e informales de este país en formatos DVD o VCD,  siendo el costo de las copias dos dólares, vendiendo las más exitosas entre 50 mil copias al año, actualmente existen casi 300 productoras que realizan películas en formato digital. Las locaciones donde se graban se encuentran en la calle misma, con actores amateurs (que luego se profesionalizan de acuerdo a su participación en un mayor número de películas) escogidos en castings que atrae a mucha gente. Se intenta abaratar los costos al máximo para que el producto final no sea vendido a precios excesivos, siendo ellos mismos  sus propios distribuidores.

El éxito de estas películas, que a veces no tienen un trabajo de producción depurado, se debe a que reflejan la idiosincrasia de los pueblos, mitos, leyendas, conflictos familiares, barriales, etc. Son de tanta aceptación que las copias vendidas superan a las de las películas de Hollywood.

Este es un ejemplo de cómo una industria cinematográfica puede crecer sin necesidad de leyes ni los favores de grandes grupos empresariales. Recordemos que Nigeria es un país subdesarrollado con informalidad que adolece de un grave problema urbano en su capital y que a pesar de eso ha podido fortalecer su propia industria.

No podemos olvidar mencionar el fenómeno de las cantantes de música folclórica, donde con videos de escasísima calidad lograron captar muchos adeptos y por ende, hacerlo un negocio rentable. 

Si bien repetir o intentar este modelo puede hacer disminuir la calidad de ciertas producciones, puede hacer que el público peruano se acerque más a nuestro cine y que lo consuma;  y por el otro lado que las productoras también vean incrementado sus ingresos para que paralelamente puedan hacer proyectos de mayor envergadura.

Hay que quitar el prejuicio de que los peruanos no podemos consumir nuestro propio cine, pero el primer paso lo deben dar las productoras, hacer cine independiente no quiere decir que sea cine exclusivo, artístico o conceptual o que hacer cine comercial es imitar a Hollywood, hay que tener mucha creatividad para tomar el negocio del cine en serio y no creo que a nuestros realizadores les falte.


Vídeos sobre Nollywood:

viernes, 17 de diciembre de 2010

Ideas expuestas por Vandana Shiva en "Abrazar la Vida:mujer, ecología y desarrollo"




Vandana Shiva es una intelectual india, defensora del ecofeminismo que critica por ejemplo, la idea de que en el orden simbólico patriarcal se pueden hallar la dominación del varón hacia la mujer, así como la de la naturaleza, a la vez propone “que el movimiento feminista y el movimiento ecologista tengan objetivos comunes”.

El presente texto es una síntesis de su conocido ensayo llamado “Abrazar la vida: mujer, ecología y desarrollo” escrito en  1995.

Dicho libro trata de una manera crítica el tema del progreso y el desarrollo impuesto por la sociedad, donde el conocimiento científico moderno y el desarrollo económico marcaron a la ideología  imperante. Las ideas basadas en estos supuestos han ocasionado el sacrificio de vivir y celebrar la vida en toda su diversidad, dándole un carácter sagrado a la ciencia y el desarrollo.

Tal posición, producto del patriarcado occidental, provoca la destrucción de la naturaleza, depredando los recursos naturales necesarios para una vida armónica. Esta destrucción es el reflejo del actual paradigma del desarrollo del que es necesario salir y replantearlo. El patriarcado del que nos habla la autora es el que ha hecho de la  ciencia y el desarrollo moderno un modelo a seguir, basado en la destrucción y aniquilamiento de la naturaleza  y de todo el género humano. Desde los siglos XV y XVII, la revolución científica marcó la posición de tomar a la naturaleza como fuente de materias primas, transformando la economía de prudente administración de los recursos para el sustento y satisfacción de las necesidades básicas, en un proceso de producción de bienes para hacer el máximo de ganancias.

Es así que producto de esta violencia se instauró una nueva relación en la que el hombre era asociado con el dominio y la superioridad, excluyendo a la mujer de este nuevo proceso científico.

La mujer ante esta situación, se ha alzado contra estas formas patriarcales de desarrollo, analizando las raíces históricas y conceptuales del desarrollo como un proyecto de ideología de género, observando los postulados económicos del patriarcado occidental y el mito, y la universalidad de la ciencia moderna.

I. Desarrollo, ecología y la mujer

El desarrollo como un nuevo proyecto del patriarcado occidental.-

Se planteó cómo es que esta idea de “desarrollo” iba a llegar a todos, dándoles bienestar y comodidad. Los conceptos de desarrollo económico y la utilización de recursos naturales fueron elevados a la categoría de postulados y de aplicación universal. La expansión de la Europa occidental fue la que impulsó la necesidad de generar excedentes y ganancias trayendo con esto la creación de pobreza y el desposeimiento de recursos.

La labor expansiva colonialista fue continuada con el concepto de desarrollo, sosteniéndose en la explotación y la degradación de la naturaleza y la mujer, sometiendo por ende a las culturas oprimidas, los campesinos y los pueblos tribales.

La situación de la mujer se manifiesta en que ellas se empobrecieron durante el régimen colonial, la privatización de la tierra con el objetivo de generar ingresos las desplazó dejándolas con pocos recursos para alimentar a los niños, ancianos y enfermos. La falta de recursos empeoró su situación debido a la carga de trabajo, mermando su salud, nutrición y educación. A la mujer se le privó de la posibilidad de producir sus tierras quitándoles la administración y el control de ellas.

Los supuestos patriarcales de que la naturaleza es improductiva si es que no es  procesada por las técnicas han generado un mal desarrollo, dejando de lado el principio femenino, principio de conservación y el principio ecológico. Estos supuestos se sostienen considerando no productivo o improductivo a todo trabajo que no dé ganancias y no genere capital.

El mal desarrollo es la muerte del principio femenino.-

En las condiciones de subsistencia, la relación masculino–femenino, la interdependencia y complementación de los ámbitos de trabajo estaban basados en la diversidad. El mal desarrollo genera desigualdad en la que la cultura del hombre tecnológico es la dominante, así violando la integridad de los sistemas orgánicos interconectados e interdependientes. La autora llama a esta posición de “reduccionista” porque rompe la unidad cooperativa de lo masculino y femenino, despojando al hombre del principio femenino y poniéndolo por encima de la mujer y la naturaleza.

Dos tipos de crecimiento, dos tipos de productividad.-

El mal desarrollo es llamado comúnmente Producto Nacional Bruto, porque este mide el progreso en función al lote y los bienes y servicios producidos en la economía del dinero. Por lo que la producción de mercancías constituye la principal actividad económica, destruyendo el potencial de la naturaleza y la mujer de producir vida y bienes y servicios para cubrir las necesidades básicas. La mujer es desvalorizada en este proceso porque su trabajo coopera con procesos naturales y porque lo que produce es para satisfacer el sustento necesario.

La “productividad” y crecimiento, consideradas como ideas positivas y desarrolladas generan el elevado consumo de recursos y energía producto del uso de las tecnologías modernas. Al abusarse de esta explotación por parte de las industrias,  los recursos se agotan, no dejando tiempo a que estos se regeneren. El desinterés  por ocuparse de los procesos naturales, al no ser económicos y tangibles, es porque se tornan invisibles ante los ojos capitalistas. La transformación ocurre cuando los recursos son canalizados a la economía de  mercado alejando la posibilidad de estabilidad económica y generando nuevos tipos de pobreza.

Dos tipos de pobreza.-

Aquí la idea de pobreza debe ser separada de la concepción cultural que se tiene, que es la de pobreza de subsistencia de la experiencia material, originado por el desposeimiento y la privación. La pobreza que se percibe actualmente no es necesariamente tal, la economía de los que satisfacen sus necesidades básicas con el autoabastecimiento no son necesariamente  pobres. Sin embargo, la ideología del desarrollo las cataloga así porque no están integradas a la economía de mercado, por ejemplo; se considera pobres a las mujeres si viven en casas construidas por ellas con materiales naturales como el bambú y el barro en vez de vivir en casas de cemento. Es por esta razón que el sistema del mal desarrollo destruye los estilos de vidas sanas y sustentables, y crea la verdadera pobreza material, o miseria, al desatender las necesidades de subsistencia.

La economía basada en la acumulación de riquezas proviene de la colonia en la que la mano de  obra era lo más importante a costa de la extinción de los recursos naturales. Se buscaba la más barata y abundante fuerza de trabajo para producir cada vez más; en cambio, las economías tradicionales sólo usaban los recursos para satisfacer necesidades inmediatas. La diferencia sustancial entre una y otra economía es que la primera satisface las necesidades mediante una cadena larga en que los procesos tecnológicos están involucrados, dejando a los que no posee recursos fuera de ella y que la economía industrial es la que posibilita la satisfacción de necesidades no vitales, todo lo contrario sucede con las economías tradicionales en que las satisfacción es inmediata y justa.

La pobreza de estos pueblos tradicionales es producto de la desigualdad de la actividad económica distribuyendo los privilegios de manera desigual y elevando el consumo de materias primas que a la vez son subvencionadas para las grandes industrias, desfavoreciendo a los que viven de esas materias primas. Los costos de producción de recursos se dividen en distintos grupos económicos pero los que lo soportan principalmente son las mujeres quienes satisfacen sus necesidades básicas directamente de la naturaleza, debido a que carecen de la posibilidad de adquirir los recursos que proporciona el sistema moderno de producción.

Lo que se pone en cuestión es que la vieja suposición de que el sistema moderno aumente los bienes y servicios y elimine la pobreza realmente sea efectiva. Los movimientos ecologistas de mujeres del Tercer Mundo impugnan este sistema, luchando por el destierro del régimen patriarcal de desarrollo e intentando la recuperación del principio femenino que permitirá la redefinición del concepto de crecimiento y productividad.

II. Ciencia, naturaleza y género.

Las categorías reduccionistas del pensamiento y acción científicos han desplazado a la mujer del trabajo productivo para hacer de la ciencia el instrumento de uniformidad, centralización y dominación de la explotación de los recursos. El principio femenino en consecuencia se ve relegado ya que este representa lo opuesto a la manera actual de concebir el mundo, interconectando la diversidad de la naturaleza, usando la no violencia.


La ciencia moderna como proyecto patriarcal.-

La ciencia moderna se presenta en la actualidad como neutral y universal desplazando a cualquier tipo de conocimiento alterno pero esta idea que persigue valores propios es producto del saber científico en que se subordina a la naturaleza como a la mujer.

Bacon, uno de los padres de la ciencia moderna, en el siglo XVI,  creó este sistema de investigación que beneficiaba a un grupo de empresarios europeos de clase media, en la que hacía coincidir en la ciencia el conocimiento humano y el poder, contribuyendo a establecer la dicotomía entre macho y hembra, espíritu y materia, lo objetivo y lo subjetivo, lo racional y lo emocional; y una unión entre la dominación masculina y la científica sobre la naturaleza, la mujer y lo no occidental. Este método, bajo las circunstancias presentadas, no era neutral sino que era agresivo para la naturaleza y la mujer, para Bacon la naturaleza no era madre sino la hembra conquistada, transformándola de madre viva y nutricia en una materia inerte, muerte y manipulable. Así, ciencia y masculinidad se unían para dominar la naturaleza y la feminidad.

Durante tres siglos el reduccionismo fue el único sistema y método científico válido y deformó la historia de los occidentales como de los que no lo son. Esta ideología (la patriarcal) oculta tras otra ideología (la del progreso y desarrollo) ha transformado complejas y pluralistas tradiciones de conocimiento en una sola, en la que el saber científico con su pretensión universal se superpone a las demás culturas.

Las sociedades no occidentales y las mujeres se han percatado de este hecho y están revelando lo tendencioso  que es desde este punto de vista del género, la manera en que responde a las necesidades e impulsos de la cultura occidental dominante.

Actualmente esta visión de dominación está cambiando respecto al medio ambiente, los ecologistas siguen las creencias propias de los pueblos indígenas, en la que la tierra no pertenece al hombre sino el hombre pertenece a la tierra y que el hombre no debe de tejer el hilo de la vida sino que él es sólo un hilo y que todo lo que le haga a la tela lo hace a sí mismo.


La violencia del reduccionismo.-

El reduccionismo es denominado por la autora a la particular tradición epistemológica de que la “revolución científica” tiene al patriarcado occidental moderno de conocer la naturaleza al excluir a otros sujetos y otras formas de conocimiento que no sea el científico. El criterio ontológico y epistemológico del  reduccionismo se funda en la homogeneidad y que parte que todos los procesos son mecánicos.

Lucro, reduccionismo y violencia.-

Se produce porque la ciencia moderna está relacionada con la violencia y el lucro, ya que se basa en la descontrolada explotación de los recursos. Las empresas privadas o estatales, usando este criterio, miden su productividad, solamente en función a su eficiencia y lucro, sin percatarse de los costos ecológicos y sociales de su entorno. Un ejemplo claro de este reduccionismo se encuentra en la utilidad que se le da a un bosque, este para el industrial es madera comercial que se reduce a celulosa para las industrias que fabrican pulpa de madera y papel, todo esto puede ser manipulado genéticamente para que dé más producción.

El paradigma reduccionista plantea su visión desde una sola perspectiva, lo que le impide ver el funcionamiento de las economías de subsistencia de las mujeres que producen y reproducen en armonía con la naturaleza y que tienen conocimientos alternativos que están encaminados a buscar beneficios sociales y de subsistencia.

Este reduccionismo no desplazó a las otras formas de conocimiento por una competencia de eficacia y beneficio sino que fue impuesta por las políticas y programas de desarrollo que buscaban apropiarse de la naturaleza con fines lucrativos. Y con el fin de que este sistema se mantenga, las instituciones que imparten enseñanza sobre agricultura, medicina y silvicultura instruyen selectivamente a la gente en los paradigmas reduccionistas -en nombre de la agricultura, medicina y silvicultura “científicas”- para establecer la superioridad de la ciencia reduccionista. La idea del reduccionismo se consolida cuando se vincula a la naturaleza con la perspectiva de que si no genera dinero no posee ningún valor, desapareciendo de ella el valor orgánico.

Esta destrucción de los sistemas ecológicos producto del reduccionismo trae como consecuencias:  la violencia contra la mujer, ya que la diferencia experto– no experto las deja a las mujeres en muchos casos como carentes de conocimiento, la violencia contra la naturaleza porque se destruye su integridad y se le manipula indiscriminadamente, la violencia contra los beneficiarios de los conocimientos porque alega primero que el pueblo se va a beneficiar del conocimiento científico y luego lo convierte en víctima; y finalmente se produce la violencia contra el conocimiento ya que se pone como el único y válido.

Dos tipos de hechos.-

El modelo científico tecnológico asume que existe una diferencia entre el mundo de los valores y el mundo de los hechos; y que los problemas y las fuentes de violencia se reflejan en el primero, en cambio ellos se ocupan de los hechos en donde se atribuyen el haber descubierto propiedades y leyes, siendo su conocimiento “objetivo” y “neutral”.

Esta posición es cuestionada ya que la ciencia avala la suposición de que las categorías construidas socialmente son producto de un sistema cultural, patriarcal occidental y burgués.

Dos tipos de racionalidad.-

Se cuestiona la idea cartesiana de que con el estudio de las partes se va comprender el todo, ya que la idea reduccionista del método científico ha hecho que el objeto de estudio sea aislado de su medio natural sin observar la relación con otros objetos y el observador. Es así, que el experimento controlado fue una alternativa política de someter a la naturaleza y en consecuencia obtener poder. Es por eso que todos los procesos de estudio fueron orientados a obtener un beneficio para el capitalismo comercial (transformando la naturaleza y la sociedad).

La ciencia reduccionista no considera que existen otras propiedades que deben ser tomadas en cuenta, que hay otras formas de percibir y conocer el entorno; y que no se permite el acceso al conocimiento a las personas no especialistas en las áreas que estudian. Es así que la estructura de la metodología es más política que científica.

Crisis moderna y crisis ecológica.-

Si bien hace un tiempo se consideraba a la ciencia que podía reducir sus conceptos a la mera verificación  con la realidad y que existía la imposibilidad de  verificación de los enunciados científicos porque no había un vocabulario que distinguiera su neutralidad, hoy se sabe que estos presupuestos eran producto del mundo social de los científicos y no son determinados por el mundo natural. Por lo que se hace imposible distinguir los mitos del pensamiento tradicional y las metáforas de la ciencia moderna, es por eso que al conocer más de cerca la teoría y práctica de la ciencia moderna y del pensamiento tradicional obliga a que la distinción entre lo que es lo sobrenatural y lo natural ya no se mantenga.

De esta manera se puede sacar al método científico de la posición privilegiada y  elevar al conocimiento tradicional a la categoría de etnociencia. La pregunta latente es si esta forma de cambio de pensamiento traerá algún desarrollo o evolución. La respuesta aún no es clara pero se deberá en un futuro evaluarse materialmente los resultados de la eliminación del dualismo que separa el pensamiento de la acción y la creencia de la práctica.

La línea divisoria entre lo natural y lo no natural.-

Aquí está presente el conflicto de cómo se deberá evaluar estos resultados materiales de ciertos postulados científicos. En primer lugar se pueden limitar a experimentarlo en un laboratorio (ámbito especializado) y en segundo, llevarlo a un lugar natural. Para la evaluación de una perspectiva ecológica lo más recomendable es esta última. Ya que si bien existen artefactos que pueden emular condiciones naturales no reemplazan los procesos naturales que aseguran la supervivencia humana.

Es ahí donde la etnociencia interviene y que si bien para la perspectiva lineal del método científico esta incursión le pueda parecer un retroceso, la historia reciente ha demostrado que en ciertas esferas de la actividad humana es posible y deseable efectuar un pensamiento y acción ecológicos. Esta manera de evaluar ciertos postulados científicos permitirá  conocer la manera de conservar el mundo comprendiendo la capacidad humana de hacerlo.  Es así que se reclama que los experimentos y creencias científicas no se limiten a especialistas sino que se incluyan a los principales involucrados como las mujeres, campesinos y pueblos tribales. De esta forma se podrá recuperar intelectualmente el principio femenino para conseguir la preservación de la naturaleza.


III La Mujer en la Naturaleza.

La naturaleza como principio femenino.-

En la cosmología india, el mundo es producido y renovado por el juego dialéctico de creación y destrucción, cohesión y desintegración, de la tensión entre estos dos opuestos aparece la energía dinámica (Shakit), esa energía primordial es la substancia de todo y su primera manifestación es lo que recibe el nombre de naturaleza (Pakriti). La naturaleza, animada e inanimada, es así una expresión del Shakti, el principio femenino y creador del cosmos; conjuntamente con el principio masculino (Purusha), Pakriti crea el mundo.

Pakriti es valorada como la que posee actividad, fuerza poderosa y productividad, mientras que  Shiva es el símbolo de la fuerza de la creación y la destrucción es sólo inerte. Aquí la Madre naturaleza es la que da la vida, a diferencia de la idea reduccionista en que existe una dualidad y dicotomía entre hombre y mujer; y hombre y naturaleza.

La naturaleza es vista como expresión creativa del principio femenino y tiene una ontología unificada de los seres humanos y no separada. No hay distinción entre hombre y mujer porque ambos surgen del principio femenino. Es así que en esta unidad dialéctica hay una diversidad, una armonía.

Pakriti como encarnación del principio femenino se caracteriza por:

q  Creatividad, actividad y profundidad;
q  Diversidad en forma y aspecto;
q  Conexión e interrelación de todos los seres, incluso los humanos;
q  Continuidad entre lo humano y lo natural; y
q  Santidad de la vida en la naturaleza


Es de esta manera que el dualismo entre hombre y naturaleza, propio de la visión reduccionista es contrastada con esta perspectiva, para ellos la naturaleza era inerte y pasiva, uniforme y mecanicista, separable y fragmentada dentro de si misma, separada del hombre e inferior, para ser dominada y explotada por el hombre.

La visión ecológica india de la naturaleza está basada en una ontología de lo femenino como principio de vida y en una continuidad ontológica entre la sociedad y naturaleza: la naturalización de la sociedad y la humanización de la naturaleza.

Para la mujer india la muerte de Pakriti es el comienzo de su marginación, desvalorización, desplazamiento y prescindibilidad última.

La naturaleza y la mujer como productoras de vida.-

La mujer ha estado involucrada en las sociedades ecológicas que se sustentaban bajo el principio de la reproducción de vida en toda su riqueza pero al ser colonizadas estas sociedades fueron liquidadas. Los hombres han participado en actividades que destruyen los recursos mientras que la mujer siempre ha permanecido ligada a la vida y a la naturaleza a través de su función de proveedora de sustento.

Si bien, en las sociedades consumistas del mundo moderno la mujer ha perdido el principio de crear y conservar a vida, esta función en los hombres y mujeres de los bosques y campesinos ha permanecido.

La relación de la mujer con la naturaleza es reciproca porque no sólo se abastece de ella sino que también crece en la naturaleza y hace crecer las cosas, su apropiación de los recursos no constituye una relación de dominación sino de cooperación. La productividad de la mujer está basada en la subsistencia a diferencia del hombre que lo que produce son mercancías, transformando la materia prima en producto industrial que bajo el sistema capitalista le permitirá acumular capital.

Adam Smith, decía que el trabajo masculino era la fuente de dinero y que otorgaba la satisfacción de todas las necesidades de la vida, convirtiendo, así  la riqueza creada de la naturaleza  y el esfuerzo de la mujer en invisible. Esta situación en la que se desvaloriza y no se reconoce el trabajo y la productividad de la naturaleza han provocado las crisis ecológicas,  el descreimiento  y el no reconocimiento del trabajo femenino que ha contribuido al sexismo y la más marcada distinción entre los hombres y las mujeres.

La actual crisis que se vive por la explotación del medio ambiente es acusada por el mundo occidental y de quienes lo siguen, la falta de conocimiento de la creación silenciosa de recursos por parte de la naturaleza quiebra el equilibrio y la armonía que son necesarias para su desarrollo. Justamente por esa indiferencia es que el principio femenino es importante ya que está basado en la estabilidad y sustentabilidad necesarios.

La mujer es la representación de ese trabajo silencioso que proporciona sustento y crea riqueza para satisfacer las necesidades básicas, dando  la materia de vida a la naturaleza y a las personas. Por esa razón que su manera de interactuar con la naturaleza es menos agresiva y que permite la renovación de los recursos (ríos, bosques, campos), imprescindibles para el sustento.

Una alternativa que tiene la mujer para optar por liberarse de la perspectiva actual que se tiene de desarrollo se encuentra en la impugnación de los conceptos, categorías y procesos que han creado la amenaza a la vida, proporcionando nuevos, enriqueciendo con ello la vida en la naturaleza y la sociedad. Para esto se debe de reconocer a la naturaleza y a la mujer como productoras de vida y sólo esto es posible si es que se acepta la idea del mal desarrollo como la fuente de la violencia contra la naturaleza y la mujer; y que no se puede encontrar alternativas siguiendo este modelo. Por eso se debe impulsar la creación de nuevos paradigmas intelectuales ecológicos, en la que la mujer tenga un papel central  para detener el daño ecológico.

La  actual condición marginada de la mujer y sus conocimientos holísticos  y ecológicos le dan la posibilidad de conocer mejor la amenaza debido a que tienen que luchar contra ella, una facultad que los privilegiados de los grupos dominantes no la pueden poseer. Las mujeres participantes en movimientos ecologistas de la india no abordan el tema de la mujer sólo como víctimas sino que aportan nuevas categorías de pensamiento en el que se lucha contra las categorías convencionales del patriarcado. Si bien el tema de la mujer y el medio ambiente ha sido tratado con anterioridad, la autora  considera que en la actualidad estos son tratados como si fueran “una sola cosa”, que contrarresta el mal desarrollo patriarcal.

El abordar el problema de la mujer y la ecología no va a dar ningún progreso, porque sólo se podrán conseguir concesiones dentro del mal desarrollo. El tema de género, en la actualidad, sólo busca “ponerse a la altura de los hombres” basándose en que lo masculino es superior, impidiendo la posibilidad de recuperar el principio femenino de la naturaleza y la mujer.


La ideología del género versus la recuperación del principio femenino.-
                                                                                                    
A la autora le parece que las categorías de lo masculino y  lo femenino están construidas por la sociedad y la cultura pero la ideología imperante nos hace creer que están fundadas en la biología. Así, a la mujer se le ha excluido de todo lo que se considera desarrollo imponiendo la idea de la mujer como un “otro”.  A partir de esta relación asimétrica parten dos puntos de vista: la de Simone de Beauvoir donde la diferencia de género se encuentra establecida por la biología y que la condición de segundo sexo le corresponde a la mujer por lo que su liberación consistirá en la masculinización de ella, así Beauvoir considera que lo masculino es superior y las mujeres son libres de aceptar estos valores. Lo femenino es lo pasivo, débil e improductivo y cree que lo masculino suscribe el mito del hombre cazador y productivo. Pero la autora afirma que la posición de Beauvoir es refutada científicamente en la actualidad porque se ha demostrado que la supervivencia de la humanidad se ha desarrollado mejor en la época de la “mujer recolectora” que en la del “hombre cazador”. María Mies, argumenta que la relación del hombre cazador con la naturaleza ha sido violenta, destructiva y depredadora y así se ha estructurado la ideología patriarcal en que la violencia y dominación han sido tomadas como un componente principal, por lo que el hombre cazador para la naturaleza es “básicamente un parásito, no un productor”.

Por otro lado, Herbert Marcuse ve la liberación como una feminización del mundo, negando el principio masculino de la fuerza mental. Pero mantiene la idea que Beauvoir tenía de que lo femenino y lo masculino son rasgos naturales, que están biológicamente definidos, encarnando la mujer no sólo la receptividad sino la ternura, la sensualidad y la promesa de paz y alegría.

Tal dualismo es el que ha sostenido la ideología patriarcal por lo que es necesaria la existencia de un tercer concepto en el que lo masculino y femenino sean conceptos relativos y que no sean exclusivos ni de uno, ni de otro. Así, el principio femenino no está encarnado sólo en la mujer sino que es el principio de actividad y creatividad de la naturaleza, la mujer y el hombre. 

El recuperar el principio femenino permitirá tener una respuesta al principio de dominación y privación que hacen padecer no sólo a las mujeres, sino a la naturaleza y a las culturas no occidentales. El principio femenino recuperará en la naturaleza, la mujer y el hombre formas de creativas de ser y percibir, cambiando el concepto de  destrucción  por creación, construyendo una ideología  productiva y a la vez regeneradora.

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